Inevitable es pensar en cómo volverá la industria tras la pandemia. Los expertos proyectan nuevas medidas que adoptará la construcción para seguir funcionando. Ya se habla de enseñanzas y lecciones que se instalarán en el ADN de todos los actores del rubro.

Paula Chapple C.
Periodista BiT

Desde que estalló la pandemia en Chile la industria de la construcción se vio forzosamente a buscar nuevas técnicas y procedimientos para seguir funcionando. Una de las áreas que está experimentando transformaciones es la Logística de Abastecimiento. En la mayoría de los casos, trabajos en oficina y cara a cara dieron paso a labores remotas y la aplicación de tecnologías digitales ha sido clave para lograrlo.

Junto con ello, las constructoras han tenido que ser más flexibles y adaptarse en terreno, asumiendo nuevos liderazgos. Proveedores y distribuidores tampoco han estado ajenos a ciertos aprendizajes que hasta ahora está dejando la pandemia. Si bien el proceso que está viviendo la industria está en pleno desarrollo, de acuerdo a los expertos consultados, nuevos conceptos se están instalando en la industria: trabajo en equipo y liderazgo a distancia, flexibilidad y adaptación.

Revista BiT conversó con líderes de opinión, pertenecientes a constructoras, dirigentes gremiales, proveedores y distribuidores, para conocer su opinión respecto de la hipótesis de cómo la construcción evolucionará post pandemia. Los resultados son interesantes. Nuevas enseñanzas y oportunidades se abren paso para la industria.

Hoy, la automatizacióna de los sistemas a las plataformas de compra, las reuniones virtuales y en general todos los sistemas de comunicación permiten trabajar perfectamente a distancia, incluso en el mundo de la construcción.

Aceleración hacia la digitalización

De marzo en adelante, la digitalización se aceleró dos años en la construcción. La adopción digital, con ciertos matices dependiendo del tamaño de las empresas, ha sido fundamental ante el nuevo escenario que ha impuesto la pandemia.  

Si bien “hay tecnologías que pudiesen haber estado más desarrolladas, como el BIM (Building Information Modeling), la pandemia ha venido a sentar las bases de una mayor sensibilidad ante el hecho de que si más empresas hubiesen estado trabajando bajo esta metodología, por ejemplo, el paso desde la oficina a la casa hubiese sido más fácil, pudiendo incluso los equipos multidisciplinarios haber continuado el trabajo con los planos tridimensionales”, indica Luis Bass, gerente de Suministros de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC).

Desde Echeverría Izquierdo, su gerente general Pablo Ivelic, cuenta que “han estado trabajando en la transformación digital de sus procesos desde hace un tiempo, lo que claramente nos ha ayudado a enfrentar esta crisis. Estamos bien preparados para desarrollar trabajo a distancia, así como el monitoreo de avances, asistencias y procesos específicos sin tener que estar presente físicamente. Las implementaciones han sido diversas, como procesos in house, la contratación de servicios y procesos de innovación abierta para resolver problemáticas específicas”.

A lo anterior, agrega que “la experiencia ha sido altamente positiva por el potencial detrás de la digitalización y por la contribución para enfrentar este periodo de crisis. No obstante, si bien hemos tenido avances significativos, queda mucho por mejorar, sobre todo considerando el bajo nivel de desarrollo de la industria y el inmenso campo que tenemos para avanzar”.

Procesos a distancia

Los conceptos de flexibilidad y adaptación han acompañado el desarrollo de la crisis sanitaria. Hoy, la automatización de los sistemas, las plataformas de compra, las reuniones virtuales y en general todos los sistemas de comunicación permiten trabajar perfectamente a distancia, incluso en el mundo de la construcción.

Si bien este camino se encontraba más avanzado en el área administrativa de pagos y compras, la pandemia aceleró aún más el trabajo a distancia. Y la tecnología ha sido fundamental para concretarlo.

Ejemplos hay varios. Como lo señala Pablo Troncoso, gerente de Abastecimiento de ICAFAL, “hace algunas semanas atrás hicimos una reunión con 15 obras, desde Antofagasta hasta Concepción, algo que en tiempos normales era bastante complejo, probablemente por el desconocimiento de algunas herramientas hoy disponibles.
Por su parte Rodrigo Gallegos, gerente de Abastecimiento de Empresas Conpax, comenta que en lo que respecta a los procesos administrativos que involucran a la logística de abastecimiento, se observan oportunidades. “Hay cambios que se venían gestionando hace un tiempo, por ejemplo, hoy estamos haciendo transferencias electrónicas para el pago de proveedores y pago con vale vista. En nuestra empresa y en general en el mundo de la construcción, existía la premisa de ver la factura física, es decir, teníamos un proceso físico de documentos”.

Los esfuerzos de los distribuidores han apuntado al mejor funcionamiento interno y con proveedores, teletrabajo de la fuerza de venta, centros de distribución con menos operadores y turnos de trabajo, despachos con horarios más acotados.

Similar es el caso de constructora Manquehue, empresa “que antes de la pandemia ya contaba con sus procesos digitalizados. “Nuestras órdenes de compra son emitidas por el sistema (ERP Dinamycs AX) y les llegan a los proveedores directamente sin necesidad de una firma física. Teníamos un camino avanzado en lo digital, por lo que la pandemia no nos golpeó tan fuerte en esta área”, relata Claudio Olivares, gerente de construcción de la compañía.

En resumen, el mensaje desde las constructoras es positivo. “Hemos ido aprendiendo y sufriendo una serie de procesos adaptativos los que, por cierto han costado, pero hemos superado los escollos que se nos han ido presentando. Al final del día hemos podido comprar, pagar, hacer despachos a obra, pago de adjudicaciones, estados de pagos, entre otras acciones. Me atrevería a decir que nos hemos adaptado bastante bien. Junto con eso hemos sumado tecnología, lo que nos permite funcionar a distancia”, detalla Santiago Saitua, gerente general de Constructora DLP.

Como lo complementa Pablo Troncoso de ICAFAL, la pandemia traerá consigo, “quizás un poco a la fuerza, una optimización en la forma de trabajar a distancia, lo que generará menores costos de traslado y tiempo. Habrá que ver cómo evoluciona a futuro”.

La programación en pandemia ha rescatado procesos positivos, uno de ellos el trabajo y liderazgo en equipo.

Programación y trabajo en equipo

Mientras desde el punto de vista administrativo el aprendizaje y adaptación han sido positivos, la pandemia ha impuesto retos mayores en terreno, donde la cadena de abastecimiento y logística, a pesar de todo, ha salido fortalecida. Obras paralizadas en comunas con cuarentena, despachos de suministros ralentizados, turnos de trabajo más acotados, medidas sanitarias complejas de poner en práctica como el distanciamiento físico, entre otros factores a considerar. A pesar de todo lo anterior, la industria ha seguido funcionando, ¿cómo lo han hecho constructoras, proveedores y distribuidores?

Si bien el proceso que estamos viviendo está en desarrollo, “con una realidad futura que aún no está instalada, ya que no tenemos 100% de claridad de cómo será el regreso de la industria, creemos que no será igual a lo que veníamos haciendo”, comenta Santiago Saitua.

Un tema sensible en terreno es la Programación de Obra. Tradicionalmente hay un porcentaje no menor de las compras que se manejan en el día a día, que obedecen a urgencias o imprevistos, ya sea en materiales, equipos, maquinarias o mano de obra.
“El punto central es cuánto tiempo se está abocado a cubrir esas interferencias y su impacto, ya que permanentemente se trabaja para la emergencia y puede ocurrir que la obra pare un frente o frene por falta de recursos”, detalla Daniel Márquez, visitador de Obras de constructora ICAFAL.

Otro avance que la pandemia ha dejado en evidencia apunta al control de las bodegas.

La dificultad de la planificación en la situación actual de restricción producto de la crisis sanitaria “es el control de la obra, y para ese fin hemos trabajado desde hace un tiempo con instrumentos digitales, como la fotogrametría que nos permite controlar avances de manera remota y plataformas digitales que contribuyen a consolidar la información de asistencia y avance para medir rendimientos y visibilizar la información de manera total y transparente para la toma de decisiones. De esta manera, algunas faenas más administrativas del terreno pueden realizarse de manera remota”, apunta Pablo Ivelic.

En la misma línea Claudio Olivares de Manquehue señala que “debe existir una cadena logística mejor prevista, que cuente con bodegas chicas donde los suministros lleguen directamente a terreno. Como constructora lo que hacemos es gestionar con los proveedores de manera anticipada, a través de un Plan de Compra”.

La programación en pandemia ha rescatado procesos positivos, uno de ellos el trabajo y liderazgo en equipo. “Nuestros profesionales trabajan bajo un horizonte mensual de programación y en nuestro caso, les pedimos a todos los jefes de especialidad, que vayan plasmando sus necesidades de equipo, materiales, mano de obra u otro, para que todo el proceso de abastecimiento tenga un progreso de dos meses, para evitar un quiebre de stock o de mano de obra que obligue a ralentizar la obra”, continúa Daniel Márquez. 

Otro avance que la pandemia ha dejado en evidencia apunta al control de las bodegas. “Como Conpax hoy tenemos obras que afortunadamente cuentan con bodegas pequeñas, esa ha sido nuestra estrategia, pudiendo manejarlas eficientemente sin tener grandes mermas”, comenta Rodrigo Gallegos. No obstante, el desafío pendiente “está dado en la recepción de los productos y materiales en faena, el que sigue siendo intensivo en mano de obra y con personal in situ”, adelanta Rodrigo Gallegos.

Proveedores y distribuidores

Desde la vereda de los proveedores y distribuidores también hay progresos. La adopción de la digitalización y trabajo a distancia asoman como los más esenciales para que la cadena de logística y abastecimiento se mantenga.  

Un ejemplo es PERI Chile que, a través de su casa matriz, había comenzado “hace algunos años el camino a la digitalización en todos sus procesos. Incluso en nuestra logística, donde se utilizan tablets para programar y registrar todos los procesos de la cadena de suministro y que dicha información esté en línea con nuestros sistemas informáticos”, comenta Jaime Ugarte, gerente de operaciones.

Otro concepto que tanto proveedores como distribuidores han instalado y puesto en práctica es “adelantarse a”, como una forma de conocer cuáles son los puntos sensibles de la pandemia, en términos de suministros y de funcionamiento de la cadena de abastecimiento,

Así también, “nuestros clientes pueden tener toda la información de su proyecto como despachos, material de obra, planos, catálogos y certificados dentro de su portal MyPERI. También pueden diseñar intuitivamente sistemas de encofrados y andamios, y verlos proyectados en terreno bajo tecnología BIM a través de su celular o tablet”, destaca Jaime Ugarte.

Hay iniciativas interesantes que se pueden replicar a toda la industria. “Estamos trabajando en implementar plataformas de autogestión donde el vínculo con el proveedor sea a través de una plataforma electrónica. El objetivo es buscar el producto, hacer la orden de compra, y que se gatille el despacho y la entrega internamente. Materiales industrializados o estándar se pueden gestionar de este modo, en el caso de insumos más técnicos se necesita de un vendedor que asesore para la selección del producto”, adelanta Rodrigo Gallegos de Empresas Conpax.
Otro concepto que tanto proveedores como distribuidores han instalado y puesto en práctica es “adelantarse a”. Como una forma de conocer cuáles son los puntos sensibles de la pandemia, en términos de suministros y de funcionamiento de la cadena de abastecimiento, la Delegación de Los Ángeles de la CChC encabezó, hace unos meses atrás, una encuesta entre sus socios. De acuerdo a Claudia Figueroa, gerente de operaciones de Hormibal y presidenta del Comité de Proveedores, Especialistas e Industriales de la CChC Los Ángeles, “a pesar de que no hemos estado en cuarentena (por el momento), sí lo están muchos de los lugares donde despachamos. Ante dicho escenario, es que en términos de logística, surgió el concepto de “adelantarse a”.

Cuenta Figueroa que “muchos de los proveedores que traen materias primas desde Santiago u algún otro lugar que se encuentra hoy en cuarentena o bajo cordones sanitarios, hoy lo hacen con una logística de un mes y como mínimo con 20 días de antelación. El objetivo es evitar un atraso en la entrega de los suministros a los clientes”. Hoy las regiones están siendo protagonistas en la cadena de suministros. “Efectivamente la premisa es funcionar hasta que tengamos que paralizar (debido a cuarentenas u otras restricciones sanitarias). Como Hormibal tenemos tres sucursales, en Maule, Los Ángeles y Frutillar, desde las cuales hemos estado abasteciendo al sur pero también más al norte, debido a que muchas empresas proveedoras en Santiago han cancelado sus despachos o están más ralentizadas en sus suministros”, prosigue la ejecutiva de Hormibal.

Los distribuidores también han tenido que aplicar conceptos de flexibilidad y adaptación en tiempos de pandemia para seguir con la red de suministros.

Los distribuidores también han tenido que aplicar conceptos de flexibilidad y adaptación en tiempos de pandemia para seguir con la red de suministros. Cómo funcionar en la crisis ha sido el primer desafío de los centros de distribución, a fin de mantener la cadena de abastecimiento operativa. Los esfuerzos han apuntado al mejor funcionamiento interno y con proveedores, teletrabajo de la fuerza de venta, centros de distribución con menos operadores y turnos de trabajo, despachos con horarios más acotados, por mencionar algunos.

Lecciones y oportunidades

La pandemia ha impulsado, no exenta de dificultades y también de voluntades por parte de los distintos actores de la industria, aprendizajes importantes para el rubro. Si bien falta camino para que éste pase de ser una faena tradicional a una industrializada, igualmente hay avances.

  1. “En general las tecnologías digitales que estaban disponibles, pero que no eran fácilmente visualizables por las empresas, aumentarán de manera drástica la productividad en obra. En la planificación será clave la integración temprana de los actores de la industria, lo cual es parte de una forma más colaborativa de trabajar”, apunta Luis Bass de la CChC.
    Desde constructora DLP en tanto, Santiago Saitua proyecta un cambio de paradigma, “en la forma de cómo nos relacionamos con nuestros clientes y proveedores, subcontratistas y entre nosotros mismos o entre los distintos colaboradores que participan de una obra o en oficina central”.
  2. Si de oportunidades se trata, la pandemia ha acelerado la aplicación de mayores controles en obra, con menos stock de suministros y bodegas más reducidas.
    Sumado a lo anterior, el nuevo panorama vino a reforzar el status de la industrialización como sistema constructivo válido ante la crisis sanitaria. Claudia Figueroa de Hormibal proyecta que “el actual escenario es una oportunidad para industrializar la construcción. Como prefabricadores sabemos que corremos con ventaja para entregar nuestros productos en obra y aún más en tiempos de pandemia. Hoy con la condición en terreno, el prefabricado es una gran alternativa para que los constructores puedan terminar su obra rápidamente, sin grandes flujos de trabajadores en obra y con procesos más controlados”.
  3. Otra lección ha sido involucrar a los profesionales de terreno. “En el contrato que tenemos dentro de Arauco (Proyecto MAPA), involucramos fuertemente a los jefes de área y de especialidad en este ejercicio de programación de mediano plazo. Lo que queremos es que se vayan adelantando a las interferencias, y a lo que dicta terreno”, prosigue Daniel Márquez de ICAFAL.
  4. Junto con asegurar la seguridad y salud de los trabajadores, un aspecto central ha sido asegurar el ciclo de la construcción, es decir llegar con el abastecimiento de insumos a las distintas regiones.
    Por lo mismo, “hay dos áreas que a partir de esta crisis deberían reforzarse: la primera, en cuanto al abastecimiento, es el fortalecimiento de las cadenas de suministros, que hasta el momento han respondido bien; y, la segunda, en cuanto a la logística, es potenciar esta dinámica desde un punto de vista descentralizador, pues todavía existen insumos que están centralizados en Santiago -no todos, por supuesto- y se complejiza para las empresas regionales depender de estos traslados, sobre todo porque las cuarentenas, aduanas sanitarias y otras iniciativas necesarias de tomar en esta pandemia, generan problemáticas de tiempos, lo que también impacta en la productividad. En otras palabras, se debe potenciar lo local”, apunta Carlos Aguirre, presidente de la CChC Copiapó.

De acuerdo a los expertos, la pandemia ha servido para que la industria compruebe que puede funcionar a distancia en tareas administrativas. Hoy en día están todas las herramientas tecnológicas disponibles para poder comunicarse y trabajar en grupo. Y si bien las mayores complejidades se han dado en el despacho de suministros y llegada a obra, los equipos de trabajo en terreno han podido sobrellevar las exigencias sanitarias y de ralentización de abastecimiento. Nuevas enseñanzas para la construcción.

Nuevas competencias en obra

Expertos pronostican que la industrialización, digitalización de sistemas y automatización de procesos irán ganando cada vez más espacio en el rubro, “lo que implicará la inclusión de nuevos tipos de profesionales que hasta el día de hoy han sido ajenos al sector. Será un cambio de paradigma donde la innovación y las nuevas tecnologías tendrán un rol fundamental”, comenta Carlos Aguirre, presidente CChC Copiapó.

Por otro lado, dadas las diferencias que se producen en diversas zonas, “la cadena de abastecimiento y logística debe dar pasos relevantes, fortaleciendo aún más a los proveedores locales -o las sedes que las empresas tengan en distintas zonas”, comenta Carlos Aguirre.

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