Ya sea la sala de reuniones de un edificio de oficinas, la sala de exposiciones de un museo o la sala de espera en un edificio público, en estos lugares se reúne mucha gente, y rápidamente el aire se vuelve cargado. Esto se debe en parte al aumento de la humedad. 

Fuente: Noticias de la Ciencia

Para deshumidificar tales lugares y garantizar un ambiente confortable en ellos, se suele recurrir a sistemas de ventilación activa, esencialmente deshumidificación mecánica. Esta funciona de forma fiable, pero consume energía y, dependiendo de la fuente de electricidad utilizada, puede tener un efecto climático perjudicial.

Teniendo en cuenta todo esto, un equipo integrado, entre otros, por Magda Posani y Guillaume Habert, del Instituto Federal Suizo de Tecnología en Zúrich (ETH), investigó un nuevo enfoque para la deshumidificación pasiva de espacios interiores. Pasiva, en este contexto, significa que la humedad excesiva es absorbida por paredes y techos y almacenada temporalmente allí. En vez de ser liberada al exterior por un sistema de ventilación mecánica, la humedad se almacena temporalmente en un material higroscópico, y se libera posteriormente cuando se ventila la habitación.

La principal baza de este sistema es que no consume energía.

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El nuevo material, empleado en paredes y techos, es capaz de evitar el exceso de humedad dentro de salas. (Foto: Pietro Odaglia / Josef Kuster / ETH Zurich)

Posani, Habert y sus colegas siguieron el principio de la economía circular en su búsqueda de un material higroscópico adecuado. El punto de partida fueron los residuos finamente molidos de las canteras de mármol. Se necesita un aglutinante para convertir este polvo en un componente consistente para paredes y techos capaces de atrapar la humedad excesiva. De esta tarea se encargan un geopolímero y una solución alcalina (silicato potásico y agua). El aglutinante aglutina el polvo de mármol para formar un material de construcción lo bastante robusto.

El equipo de investigación y desarrollo probó su diseño fabricando un prototipo de componente de pared y techo, de 20 por 20 centímetros y 4 de grosor. La fabricación se llevó a cabo mediante impresión 3D.

Estos componentes higroscópicos para paredes y techos son respetuosos con el clima, es decir, causan emisiones de gases de efecto invernadero significativamente menores a lo largo de un ciclo de vida de 30 años que las emisiones provocadas por un sistema de ventilación mecánica que deshumidifique el aire en la misma medida.

Posani, Habert y sus colegas exponen los detalles técnicos de su sistema de deshumidificación en la revista académica Nature Communications, bajo el título “Low-carbon indoor humidity regulation via 3D-printed superhygroscopic building components”. 

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