A lo largo de la historia, el agua ha mediado de manera importante en la relación de los humanos con el medio natural. En las ciencias territoriales se ha propuesto un enfoque integral de gestión de cuencas, con el objetivo de integrar la planificación urbana y ambiental, y lograr un desarrollo más sostenible

Fuente: La estrella

El agua es una sustancia abundante, nuestros cuerpos se componen mayormente de ella y, como sabemos, la Tierra está cubierta en un 70% por los océanos. Pero el agua en la Tierra no es infinita y es el recurso más importante para la sostenibilidad de la vida. La adecuada gestión de este recurso es uno de los principales desafíos de la humanidad de cara al futuro.A lo largo de la historia, el agua ha mediado de manera importante en la relación de los humanos con el medio natural. Toda aldea, pueblo o ciudad necesita estar vinculado a un río, lago u otra fuente de agua. Las migraciones masivas seguían el curso de ríos. Hoy, más de la mitad de las personas vivimos en ciudades y se espera que la población urbana se duplique para 2050.De esta población urbana, mil millones de personas viven en asentamientos informales, cuyos sistemas de dotación de servicios básicos son precarios y mejorarlos es más costoso que en el caso de sistemas que cumplen con ciertos criterios desde su inicio.

Hay ciudades que se desarrollaron desde sus inicios con abundante agua, como ciudad de México que nació sobre un lago; o Ámsterdam, cuyos canales y rellenos pólder, le han permitido integrar el tejido urbano a las actividades de navegación, comercial y recreativa. También Venecia y Brujas, con su historial náutico y mercantil, son hoy importantes destinos turísticos por sus paisajes urbanos distintivos.Otras ciudades, como Las Vegas, El Cairo y Lima, se construyeron sobre desiertos. Todas las ciudades, al margen de cual sea su relación con el agua deben gestionarla activamente, ya sea para asegurar que puedan seguir disfrutando de ella o para aprovecharla al máximo.Calidad y saludLa calidad del agua es una condicionante importante de la salud pública. 

En Estados Unidos, a finales del siglo XIX e inicios del XX las tecnologías para obtener agua limpia, a través de la filtración y cloración fueron importantes factores para la mayor reducción de las tasas de mortalidad, que era mayor en áreas urbanas.Hoy, ciudades como Chennai, en la India, y Ciudad del Cabo, en Sudáfrica, están en riesgo de quedarse sin suficiente agua.Entre 2017 y 2018 hubo titulares en los diarios del mundo sobre la escasez del agua en Ciudad del Cabo. Tras una baja sostenida en los niveles de las represas de agua de las que depende la ciudad, con 15% y 30% de su capacidad máxima, se preocupaban de que llegara un ‘día cero’ en el que no habría líquido suficiente. A través de medidas ahorrativas y restricciones en el consumo se logró reducir la demanda de agua por mitad, luego mejoraron las lluvias y hacia finales de 2018 llegaron a un 70% de capacidad y más, y pudieron ir flexibilizando las restricciones.

También ciudad de México que, como mencionamos, se construyó sobre un lago, tiene la particularidad de sufrir inundaciones y, al mismo tiempo, de escasez de agua potable, ya que, aunque hay muchas lluvias, la mayor parte del agua es subterránea y por su anticuada infraestructura se pierde un 40% del agua, además de tener problemas de contaminación por desbordes del alcantarillado sanitario. Las inundaciones afectan el tráfico de la ciudad y la población pobre es la más afectada por la escasez de agua, ya que, al no contar con conexiones al acueducto público, terminan comprando el agua por litro. El agua en estas ciudades se ha convertido en un tema primordial para su resiliencia.

Ciudad

Ante estos escenarios de escasez, se recurre con mayor frecuencia al trasvase de agua y, en algunos casos, este se hace entre cuencas, es decir, el agua que se capta en la cuenca de un curso o cuerpo de agua se conduce, para el consumo de la población de otro lugar.En las ciencias territoriales se ha propuesto un enfoque integral de gestión de cuencas, con el objetivo de integrar la planificación urbana y ambiental y lograr un desarrollo más sostenible.Riqueza hídrica en PanamáNuestro país goza de abundante agua. Según un informe del Banco Iberoamericano de Desarrollo, contamos con casi el doble de lo que nos correspondería según el tamaño de nuestro país y, si se mide por cantidad de habitantes, casi cinco veces lo que tienen otros países.El agua es importante para todo país, pero más aún para uno que es costero, portuario y canalero, ya que se vincula así con nuestra historia, sociedad y economía.

El agua en Panamá también se usa para producir energía eléctrica. Mucho se ha escrito sobre la importancia del agua en la historia panameña.Al ser tan abundante el agua, también ha sido de muy buena calidad. Recuerdo, durante la década de 1990, haber ido a escuchar a Stanley Heckadon, antropólogo y sociólogo del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI), cuando en la presentación del proyecto de monitoreo de la cuenca hidrológica del Canal, dijo que en Panamá habíamos estado acostumbrados a tomar “Chagres champagne”, pero que, con el deterioro ambiental y actividades contaminantes a lo largo de la carretera Transístmica, dentro de la cuenca interoceánica, la continuidad en la calidad del agua no estaba ya asegurada. La cuenca del Canal es la única en el mundo que vierte sus aguas hacia dos océanos.Entre el 7 y 9 de diciembre de 2010 los panameños vivimos la tormenta ‘La Purísima’, la tormenta más fuerte registrada en la historia del Canal de Panamá.

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