En un mundo cada vez más consciente de los desafíos medioambientales, la industria de la construcción se encuentra en una encrucijada crítica. 

Fuente: CLA

A medida que las ciudades crecen y se desarrollan, la demanda de infraestructura y edificaciones se dispara, pero a menudo a expensas del medio ambiente. Las emisiones de dióxido de carbono (CO2) asociadas con la construcción han estado en el centro de las preocupaciones, ya que contribuyen significativamente al calentamiento global. Si bien es cierto que en muchos países de América Latina las regulaciones ambientales pueden ser menos estrictas que en otras regiones del mundo, el llamado a la acción se hace más urgente que nunca.

El sector de la construcción representa una parte sustancial de las emisiones globales de CO2, con maquinaria pesada y equipos de construcción que a menudo funcionan con combustibles fósiles. Aunque puede parecer que los estándares ambientales son menos rigurosos en comparación con algunas naciones europeas o norteamericanas, la conciencia está creciendo y los expertos de la industria están buscando formas innovadoras de abordar este desafío. Afortunadamente, no se trata necesariamente de una disyuntiva entre el desarrollo y la sostenibilidad, ya que existen medidas suaves que pueden implementarse para reducir las emisiones de CO2 sin la necesidad de realizar cambios tecnológicos radicales. En este artículo, exploraremos algunas de estas estrategias prometedoras que pueden allanar el camino hacia una construcción más sostenible en América Latina y, en última instancia, en todo el mundo.

Medidas suaves para reducir las emisiones de CO2 en la industria de la construcción
HS2 prueba una plataforma de pilotaje de combustible dual en un sitio de Londres. (Foto: HS2)

Ejemplo del Reino Unido

Aprender de las experiencias y desafíos enfrentados por otros países es esencial en el camino hacia la reducción de emisiones de CO2 en la industria de la construcción. Durante el Seminario “Estrategias de Calidad del Aire y Cambio Climático en el Uso de Maquinarias Móviles de Construcción”, organizado por Calac+ a fines de septiembre en Perú, se arrojó luz sobre las lecciones valiosas que el Reino Unido está aprendiendo en su lucha por reducir las emisiones de los equipos móviles fuera de carretera.

El Reino Unido, al igual que muchas naciones industrializadas, se enfrenta a desafíos significativos en cuanto a la reducción de las emisiones de CO2 de su maquinaria de construcción. Daniel Marsh, gerente del programa “Center for Low Emission Construction” del Imperial College London, ofreció una visión valiosa de los desafíos y estrategias en curso en el Reino Unido para abordar este problema crítico.

Daniel Marsh, gerente del programa “Center for Low Emission Construction” del Imperial College London. (Foto: CLA)

El Centro para la Construcción de Bajas Emisiones se enfoca en crear conciencia sobre los impactos de la calidad del aire derivados de la construcción y demolición; realiza investigaciones científicas para informar políticas; colabora con fabricantes en tecnologías de bajas emisiones; evalúa los efectos en la salud y ofrece orientación para la industria y profesionales de la calidad del aire, con el objetivo de promover prácticas más limpias y seguras en la industria de la construcción y reducir los impactos negativos en la calidad del aire y la salud pública.

Marsh destacó que la transición hacia maquinaria de construcción más limpia y eficiente no solo es una responsabilidad ética, sino también una necesidad imperante en la era del cambio climático. A pesar de los obstáculos, el Reino Unido ha estado trabajando en la implementación de regulaciones más estrictas y en promover la adopción de tecnologías más limpias en el sector de la construcción.

Sus experiencias pueden ofrecer valiosas lecciones para países de América Latina que enfrentan desafíos similares y buscan soluciones efectivas para reducir las emisiones de CO2 en sus propias industrias de construcción.

Medidas suaves

Ante el desafío de reducir las emisiones de CO2 en la industria de la construcción, se ha vuelto imperativo buscar soluciones efectivas sin necesidad de cambios tecnológicos radicales que pueden comenzar con algo tan simple como la capacitación de operadores.

Cambios de comportamiento

El cambio de comportamiento de un operador al enfrentar el día de trabajo sobre una máquina es una medida que puede aplicarse fácilmente y que puede traer consigo grandes resultados. Los equipos de construcción suelen pasar al menos un 30% de su vida útil en modo de ralentí, lo que representa una oportunidad significativa para reducir las emisiones de manera efectiva.

Operadores de excavadoras Keltbray compiten en torneo de ahorro de combustible. (Foto: Keltbray)

Un ejemplo que merece ser mencionado es el de la constructora Keltbray. En 2019 la empresa lanzó un torneo de ahorro de combustible en su departamento de transporte para alentar a los conductores a reducir los tiempos de ralentí de los vehículos. El conductor que lograra la mayor mejora en eficiencia durante un mes recibía un premio. Esta iniciativa generó considerables ahorros de combustible y reducción de emisiones de carbono, además de fomentar la participación y el compromiso de los equipos de Keltbray, superando las expectativas de todos.

Inicialmente, el torneo duró tres meses, y en el período de 12 meses siguiente, la empresa logró ahorrar £65.000 en combustible y registró el período más largo sin accidentes causados por sus operaciones.

Estudios de combustibles alternativos

Los estudios sobre combustibles alternativos han sido objeto de atención en la búsqueda de soluciones para reducir el uso de diésel y avanzar hacia opciones más respetuosas con el medio ambiente en la industria de la construcción. Estos ensayos han evaluado los posibles beneficios en la calidad del aire al considerar alternativas al diésel. Sin embargo, los resultados han mostrado un beneficio limitado en la calidad del aire en comparación con el diésel convencional. A pesar de esto, existe un potencial de reducción de carbono a través de un abastecimiento sostenible de estos combustibles alternativos.

Es importante destacar que, en general, los combustibles alternativos no han demostrado ser tan efectivos como la adopción de maquinaria más limpia o la modernización de plantas existentes en la reducción de emisiones de carbono y la mejora de la calidad del aire en el sector de la construcción.

Esto subraya la importancia de considerar una gama de enfoques para abordar el problema de las emisiones en la industria de la construcción.

Retrofit

Marsh también se refirió al proyecto HS2, un proyecto de ferrocarril de alta velocidad en el Reino Unido que se caracteriza por ser de cero emisiones de carbono y que cuenta con una hazaña emblemática al lograr con éxito la primera modernización a nivel mundial en equipos de construcción de gran escala.

Prueba de modernización en un equipo Bauer BG30 Balfour Beatty de 403 kW. (Foto: HS2)

La empresa británica Eminox llevó a cabo el piloto de seis meses de la solución de modernización en las plataformas de pilotaje Junttan PM20 y Bauer BG30 equipadas con un motor Stage IIIA que demostró una reducción significativa de emisiones, incluso por debajo de los exigentes estándares Stage V.

Este avance allana el camino para una implementación generalizada en toda la industria, con impactos positivos en el medio ambiente, las comunidades circundantes y la fuerza laboral, solidificando aún más la posición de HS2 como un proyecto emblemático de infraestructura sostenible en Europa.

Otras tecnologías

Daniel Marsh también abordó otras tecnologías disponibles en el mercado actualmente. Estas innovaciones tecnológicas están desempeñando un papel crucial en la búsqueda de soluciones para reducir las emisiones en la industria de la construcción, ofreciendo alternativas viables y eficaces que respaldan los esfuerzos por un entorno más limpio y sostenible.

Dentro de los equipos mencionados por el académico está el Flybrid de Punch, una tecnología que se ha inspirado en el mundo de alta velocidad de la Fórmula 1. Es un sistema diseñado para capturar y almacenar la energía que normalmente se desperdiciaría en un motor. El equipo no solo mejora la eficiencia energética, sino que también tiene el potencial de reducir las emisiones, lo que lo convierte en una solución prometedora en la búsqueda de prácticas energéticas más limpias y sostenibles.

Contar con sistemas inteligentes de gestión de energía también es esencial. Estos sistemas gestionan activamente la demanda de energía y, de manera inteligente, apagan activos no esenciales cuando la demanda de energía aumenta, lo que contribuye a una gestión más eficaz de los recursos.

Flybrid de Punch, una tecnología que se ha inspirado en el mundo de alta velocidad de la Fórmula 1. (Foto: Punch)

Además, la reducción del tamaño de los generadores no solo reduce los costos de alquiler y combustible, sino que también tiene un impacto positivo en la reducción de emisiones.

Otro aspecto mencionado por Marsh es la modernización de la flota carretera existente para funcionar ya sea con diesel como con H2. Esta innovación no solo se limita a vehículos de carretera, sino que también es transferible a la maquinaria móvil no de carretera.

De hecho, también en el proyecto HS2 se están probando las primeras plataformas de pilotaje de combustible dual. Sin embargo, Marsh advirtió la importancia de la implementación de una infraestructura de hidrógeno que respalde la disponibilidad y distribución de este recurso limpio y eficiente para el éxito de la tecnología.

Finalmente, la tecnología de pila de combustible de hidrógeno está desempeñando un papel crucial en la industria de la construcción.

Este avance no solo promueve la adopción del hidrógeno como fuente de energía limpia, sino que también impulsa el desarrollo de protocolos seguros para la manipulación y el almacenamiento de combustible.

Es importante destacar que esta tecnología ofrece cero emisiones de escape nocivas, lo que la convierte en una solución ambientalmente favorable para la industria de la construcción, al tiempo que contribuye a un entorno de trabajo más seguro y saludable.

Conclusión

La industria de la construcción se encuentra en un momento crucial en su evolución hacia prácticas más sostenibles y respetuosas con el medio ambiente. Mientras América Latina emprende el rumbo a normativas más estrictas, estas medidas suaves, como la modernización de equipos, la gestión inteligente de la energía y la adopción de tecnologías de hidrógeno, están demostrando ser pasos esenciales hacia la reducción de emisiones de CO2 y la mejora de la calidad del aire en los sitios de construcción.

Además, ejemplos inspiradores, como el proyecto HS2 en el Reino Unido, muestran cómo la innovación y la adopción de tecnologías limpias pueden tener un impacto masivo en la eficiencia y la sostenibilidad de la construcción. Con un enfoque continuo en la implementación de estas soluciones y la colaboración en la creación de una infraestructura sostenible, la industria de la construcción está posicionada para liderar el camino hacia un futuro más limpio y saludable para todos.

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