Investigadores del Instituto Politécnico de Worcester, EE.UU., emplearon una enzima que se encuentra en los glóbulos rojos para crear un hormigón autorreparable “que sería cuatro veces más duradero que el tradicional, prolongando, así, la vida útil de las estructuras de hormigón, eliminando la necesidad de reparaciones o reemplazos”, aseguran. El trabajo utiliza una enzima que reacciona automáticamente con el dióxido de carbono (CO2) atmosférico para crear cristales de carbonato de calcio, que imitan al hormigón en estructura, resistencia y otras propiedades, rellenando las grietas, antes de que causen problemas estructurales.

Inspirada en el proceso de transferencia de CO2 en la naturaleza, el proyecto de investigación utiliza anhidrasa carbónica (CA), una enzima que se encuentra en los glóbulos rojos que transfiere rápidamente el CO2 de las células al torrente sanguíneo. La enzima CA, que se agrega al polvo de hormigón antes de mezclarlo y verterlo, actúa como un catalizador que hace que el CO2 atmosférico cree cristales de carbonato de calcio.

Hormigón autorreparable (2)

Cuando se forma una pequeña grieta en el hormigón enzimático, la enzima del interior del hormigón se conecta con el CO2 del aire, provocando el crecimiento de una nueva matriz de carbonato de calcio que llena la grieta. “Dado que las enzimas de nuestro cuerpo reaccionan con una rapidez asombrosa, pueden utilizarse como un mecanismo eficaz para reparar y fortalecer las estructuras de hormigón”, explican los científicos. Según el estudio, el proceso que han patentado, podría curar grietas de escala milimétrica en 24 horas.

+Información: https://www.wpi.edu/

Demostración de laboratorio de la curación del hormigón

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